En la actualidad se ha producido un nuevo rol para el agro, la de producir alimentos y energía a la vez, el mercado global obliga a destinar la producción del agro en gran porcentaje para convertirlos en energía, a través del biocombustible, por una parte es una gran disyuntiva para la humanidad y por la otra, una oportunidad para muchos productores y multinacionales.